Nadie escuchó los gritos. En Higuerón West, una exclusiva urbanización en Fuengirola, en Málaga, sur de España, fue el escenario de un crimen que tiene consternados al mundo del fisicultirismo. La atleta colombiana Zunilda Hoyos Méndez, de 43 años, fue asesinada a martillazos por su pareja, Jarrod Gelling,de 46 años, quien había decidido quitarse la vida.

La sincelejana, conocida como Amy Méndez o la ‘Mujer Hulk’, fue asesinada con brutalidad. Informes forenses preliminares sugieren un feminicidio seguido de suicidio. Y sin embargo, las grietas detrás de la fachada perfecta cuentan una historia mucho más profunda.

Con músculos cincelados por años de disciplina, Amy Méndez era una figura descomunal y carismática dentro del mundo del culturismo. Había alcanzado el segundo puesto en los Campeonatos Latinoamericanos NPC Worldwide en 2021 y se preparaba para una competencia internacional en Portugal.

Su presencia, tanto en el escenario como en redes sociales, era imponente, pero lo que no mostraban las fotos era el infierno doméstico que padecía en silencio.

La última vez que alguien la vio fue el 14 de junio. Un compañero de gimnasio, extrañado por su ausencia, dio aviso. La Policía española, al ingresar a la vivienda días después, encontró los cuerpos. En ese silencio hermético que rodea a muchas víctimas, se escondía una decisión: Zunilda había tomado la determinación de divorciarse. Planeaba regresar sola a Colombia después del campeonato en Portugal. Allí empezaría de nuevo, pero nunca llegó a hacerlo.

Zunilda Hoyos Méndez murió como lo hacen muchas mujeres cada año: a manos del hombre que decía amarlas. Lo que cambió fue el escenario: no fue una calle oscura ni un barrio marginal. Fue una casa lujosa entre pinos mediterráneos. Porque la violencia no discrimina. Solo espera su momento.

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